El mercado de la telefonía móvil lleva años atrapado en una rueda de obsolescencia programada que ya no cuela. Por suerte, marcas como Fairphone siguen erre que erre demostrando que otra forma de fabricar tecnología es posible sin renunciar a un rendimiento solvente. El nuevo Fairphone (Gen 6+) aterriza con la firme intención de convencer al usuario de que la sostenibilidad no está reñida con el sentido común ni con un precio razonable.
Por unos 650 dólares, este terminal se sitúa en la órbita de modelos tan conocidos como el Google Pixel 10a o el Samsung Galaxy S25 FE. Pero a diferencia de sus archiconocidos rivales, aquí la clave no es solo lo que hay dentro, sino cómo está montado. La marca mantiene su apuesta por un diseño modular donde 12 componentes se pueden cambiar en casa usando una simple herramienta y sin pasar por el servicio técnico.
Un interior vitaminado y Android 16 puro
Si el modelo anterior se quedaba algo corto en músculo, esta versión plus endereza el rumbo con componentes puestos al día. Bajo el capó encontramos un procesador Qualcomm Snapdragon 7S Gen 4 acompañado por unos generosos 12 GB de memoria RAM LPDDR5. Todo ello se completa con 256 GB de almacenamiento interno, ranura para tarjetas SD y conectividad 5G.
La pantalla tampoco se queda atrás gracias a un panel pOLED de 6,31 pulgadas con tasa de refresco de 120 Hz y resolución de 2484 x 1116 píxeles. En el apartado fotográfico monta una cámara principal de 50 megapíxeles con autofoco, un gran angular de 13 MP y un sensor delantero de 32 MP para selfies. Su batería se queda en unos correctos 4,415 mAh con carga rápida de 30W.
Reparar en casa ya no es una utopía
Lo verdaderamente diferencial de este teléfono es que olvidarse de las costosas reparaciones habituales deja de ser un sueño. Cambiar una batería gastada cuesta solo 40 dólares, mientras que sustituir un display roto sale por 90 dólares. Cifras muy alejadas de los sablazos que solemos ver en el sector.
Además, la compañía promete soporte de actualizaciones hasta el año 2033, empatando con los gigantes de la industria. Viene con Android 16 limpio de bloatware y en un llamativo color Cobalt Blue que rinde homenaje a su política de cobalto ético, pesando unos ligeros 191 gramos con un grosor de 9.6 mm.