El culebrón entre los de Cupertino y Bruselas ha tocado fin. Apple ha presentado este 20 de agosto de 2026 unas nuevas condiciones para la distribución de aplicaciones en el territorio europeo que han recibido el visto bueno de la Comisión Europea tras meses de tira y afloja.
La normativa comunitaria obligó a los de Tim Cook a abrir la mano con las tiendas de aplicaciones de terceros. Sin embargo, las quejas por las tarifas impuestas no tardaron en llegar. Ahora, la compañía ha reculado y propone un esquema de comisiones mucho más variado que oscila entre el 5% y el 26% según el volumen de negocio y el canal elegido.
Las nuevas tarifas que llegan a Europa
El abanico de precios se divide en función de cómo se procesen los pagos y desde dónde se descarguen las apps. Para las aplicaciones tradicionales de la App Store que utilicen el sistema de pagos propio de Apple, la comisión se quedará en el 26%.
Pero hay rebajas notables para la gran mayoría de creadores. Los participantes en el programa para pequeños negocios, suscripciones renovadas tras el primer año o programas asociados disfrutarán de una tasa reducida del 15%.
- Si se emplean pasarelas de pago alternativas, la tarifa baja al 20% general o al 10% para pequeños desarrolladores.
- Para enlaces externos que completan la compra fuera de la app, se aplica un 15% que baja al 10% en los programas subvencionados.
- Las apps distribuidas mediante tiendas alternativas o la web pagarán una tasa de tecnología base de apenas el 5%.
La Comisión Europea ya ha confirmado que vigilará de cerca la implementación real de estos cambios. Vaya, que la paz temporal está firmada, pero la vigilancia va a ser férrea.
Un panorama muy distinto al de Estados Unidos
Mientras que en el viejo continente se respira tranquilidad tras este pacto, al otro lado del charco la guerra sigue abierta. En Estados Unidos las negociaciones con empresas como Epic Games siguen encalladas y los tribunales tendrán que terciar en el asunto. La jugada en Europa les ha salido bien para evitar multas millonarias, pero en su casa la cosa pinta bastante más cruda.