Llega el día de actualizar nuestros dispositivos y la sensación agridulce está más que servida. Hoy aterriza oficialmente iOS 27 junto a iPadOS 27 y watchOS 27, pero en España y el resto de la Unión Europea nos quedamos compuestos y sin la verdadera joya de la corona. La esperada renovación de Siri potenciada por inteligencia artificial brilla por su ausencia en nuestros smartphones.
El detonante de este plantón tecnológico es el choque frontal entre los de Cupertino y los reguladores comunitarios a raíz de la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés). Apple decidió cortar por lo sano antes de enfrentarse a nuevos varapalos regulatorios. Y la jugada, la verdad, escuece bastante a cualquier usuario que esperaba exprimir su nuevo terminal desde el primer minuto.
La letra pequeña de la actualización
Lo más curioso de todo este entuerto es que la prohibición no afecta por igual a todo el ecosistema de la manzana. Si tienes un ordenador compatible con macOS 27 Golden Gate, estás de enhorabuena. El Mac se libra de las restricciones de la DMA y sí recibe las ansiadas funciones inteligentes, creando una situación kafkiana donde tu ordenador puede hacer tareas que tu flamante iPhone tiene prohibidas por un mero tecnicismo legal.
Entre las funciones que nos perdemos en el móvil destacan varios puntos clave:
- Comprensión conversacional avanzada con memoria de contexto entre sesiones.
- Interconexión total entre aplicaciones nativas como Mail, Mensajes y Archivos.
- Lectura y síntesis automática de contenido personal en hilos de correo.
- Una interfaz completamente renovada y mucho más proactiva.
Mientras tanto, desde la Comisión Europea insisten en que la pelota está en el tejado de los de Tim Cook. Defienden que la DMA no prohíbe lanzar novedades y que otros competidores ya han traído sus funciones de IA al mercado europeo sin mayores problemas. Al final, este pulso normativo deja a millones de usuarios con la miel en los labios y un asistente virtual que se queda exactamente igual que estaba.