No hay nada que saque más de quicio que intentar ver un vídeo y que la conexión se quede trabada. Si tu móvil Android va lento o se desconecta sin avisar, no desesperes. Casi siempre es un problema de configuración o de saturación que puedes arreglar en cinco minutos.
El problema de la velocidad: ¿qué está pasando?

Lo primero es descartar lo obvio. Si el WiFi va lento, revisa si tienes aplicaciones como Google Fotos o Drive subiendo archivos en segundo plano. Estas apps suelen configurarse por defecto para sincronizar todo en cuanto detectan una red. Si es el caso, pausa la sincronización y verás cómo mejora la fluidez.
Si el problema persiste, puede que la señal no llegue bien a tu habitación. Las paredes y la distancia son los enemigos naturales de tu router. Prueba a colocarlo en un lugar más céntrico o valora comprar un repetidor si tu casa es grande. A veces, mover el router un par de metros hace milagros.
La guerra de los canales y la banda de 2,4 GHz
Si vives en un bloque de pisos, tu router está peleando con los de tus vecinos. La mayoría de los routers antiguos usan la banda de 2,4 GHz, que suele estar saturada. Descarga la app WiFi Analyzer, escanea tu red y busca el canal con más estrellas. Luego, entra en la configuración de tu router escribiendo 192.168.1.1 en el navegador y cambia el canal manualmente. ¡Mano de santo!
Si tienes un móvil moderno, asegúrate de estar conectado a la red de 5 GHz. Es mucho más rápida y estable. Si tu router permite ambas bandas, verás que tu móvil se conecta automáticamente a la mejor opción. Si no aparece esa opción, es posible que tu smartphone sea algo antiguo y no soporte esta tecnología.
¿El WiFi ni siquiera conecta?
Si el móvil no detecta la red o no se conecta, empieza por lo básico: apaga el router, espera 30 segundos y vuelve a encenderlo. Si el problema sigue, ve a los ajustes de WiFi, selecciona tu red y dale a "Olvidar". Introduce la contraseña de nuevo, asegurándote de que no hay errores de escritura.
Si nada de esto funciona y el WiFi se enciende y apaga solo, podría ser un fallo del sistema. Haz una copia de seguridad y restaura el móvil de fábrica. Si tras el reseteo sigue fallando, es probable que toque visitar el servicio técnico o llamar a tu operadora para que revisen el router.