Dormir con un reloj inteligente puesto para monitorizar el sueño o las pulsaciones es una rutina de lo más habitual para muchos usuarios. Sin embargo, un reciente caso ocurrido el 22 de octubre de 2026 ha vuelto a encender todas las alarmas sobre los riesgos de llevar dispositivos electrónicos pegados a la piel durante toda la noche. Un propietario de un Galaxy Watch 5 Pro ha compartido en Reddit unas imágenes muy desagradables que muestran marcas rojas y ampollas severas en su brazo tras despertarse.
Según la información publicada por el usuario u/ksima_03, se fue a dormir con el reloj completamente cargado tras sacarlo de la base. Al despertar, el panorama era desolador: el smartwatch estaba totalmente muerto, negándose a encender de nuevo, y su muñeca presentaba una lesión de aspecto alarmante. El hecho de que la celda de 590 mAh se vaciara por completo en cuestión de pocas horas apunta a un fallo crítico en el que el dispositivo se mantuvo procesando o sufriendo un cortocircuito interno, generando el calor suficiente como para provocar una quemadura real.
Un problema aislado o un fallo recurrente en smartwatches

Las irritaciones cutáneas por el sudor o la falta de higiene al llevar la correa apretadas son relativamente comunes, y a menudo se tachan de simple dermatitis de contacto. Pero las ampollas aparecidas en este caso superan con creces el típico sarpullido. No estamos ante un caso aislado del pasado, ya que en ocasiones anteriores se han registrado incidencias similares en modelos como el Galaxy Watch 9, además de reportes previos que salpicaban al Galaxy Watch 7, al Galaxy Watch 8 y a algunas variantes de la gama Ultra, e incluso al Galaxy Ring.

A pesar de la comprensible alarma generada, especialmente por los antecedentes históricos de la marca con baterías problemáticas en el sector de los móviles, este tipo de fallos catastróficos siguen siendo excepcionales teniendo en cuenta los millones de relojes que hay funcionando en las muñecas de los usuarios de todo el mundo. La causa más probable en este escenario concreto apunta al desgaste natural de una batería de iones de litio tras tres años de uso, combinada con un cortocircuito fortuito en el hardware interno.
- Comprueba siempre el estado de tus dispositivos antes de ir a la cama.
- Evita cargar el reloj bajo la almohada o en superficies que acumulen calor.
- Si notas que el wearable se calienta sin motivo aparente, déjalo de usar.
De momento, toca esperar para ver si la compañía coreana se pronuncia oficialmente sobre este incidente en particular. Mientras tanto, muchos usuarios en España ya se están planteando si realmente compensa arriesgarse a dormir con el accesorio puesto, sobre todo cuando los relojes actuales cargan tan rápido que podemos reponer energía mientras nos duchamos o desayunamos por la mañana.