Los nuevos Samsung Galaxy S27 apuntan a un cambio radical dentro del catálogo de la compañía coreana tras varios cursos de continuismo. Las últimas informaciones filtradas sitúan la ventana de presentación entre mediados de enero y finales de febrero de 2027, retomando así los plazos habituales previos al retraso sufrido por la generación anterior en los mercados europeos.
El cambio más celebrado por la comunidad afecta directamente a la salud visual de los usuarios. Según los datos filtrados, la familia Galaxy S27 podría incorporar tecnología DC-dimming en sus paneles OLED para mitigar de una vez por todas los molestos parpadeos por baja frecuencia. Hasta ahora, el fabricante se había aferrado al sistema PWM a 480Hz por cuestiones de coste y eficiencia energética, un sistema que provoca fatiga visual y dolores de cabeza a bastantes compradores.
Un nuevo diseño y cuatro modelos sobre la mesa
El aspecto estético también sufrirá una transformación importante según las fundas filtradas por el informador IceUniverse. La gama se estructurará en cuatro variantes: el modelo base, el Galaxy S27+, el Galaxy S27 Pro y el Galaxy S27 Ultra. Los dos últimos adoptarán un módulo fotográfico rectangular que cruzará prácticamente toda la trasera, abandonando las líneas clásicas en favor de un formato más llamativo.
En el apartado multimedia, las versiones superiores mantendrán sensores principales de 200 megapíxeles con ópticas firmadas por Samsung, además de ultra gran angulares de 50 megapíxeles. Eso sí, la configuración del zoom dejará diferencias claras entre hermanos: el S27 Ultra repetirá con el teleobjetivo de 50 megapíxeles y 5x, mientras que el modelo Pro se conformará con un sensor de 12 megapíxeles y 3x.
Dudas con la memoria y posibles subidas de precio
El coste de fabricación se perfila como el gran quebradero de cabeza para la marca en este ciclo. Las filtraciones desde Corea apuntan a que el encarecimiento del mercado de componentes pone en duda el salto definitivo a los chips de memoria LPDDR6 y UFS 5 en los modelos más caros, barajándose la opción de reutilizar LPDDR5X y UFS 4.x para mantener los costes a raya.
Todo esto ocurre mientras la compañía ultima los detalles de software, donde la gestión del almacenamiento y la integración de funciones avanzadas como la nueva pantalla de privacidad ya vista en otros dispositivos de la marca marcarán el pulso del mercado en España. Habrá que esperar unas semanas para confirmar si la firma coreana ajusta los precios de salida o si estas mejoras tecnológicas acaban encareciendo la factura final.