Lleva una semana en la calle el nuevo iPhone 18 Pro y ya toca pensar en cómo proteger una inversión que supera holgadamente los 1.200 €. Apple ha clavado los nuevos colores como el Deep Black o el llamativo borgoña, pero llevar semejante terminal a pelo da sudores fríos.
El mercado ya está saturado de opciones y hemos seleccionado las alternativas más interesantes que combinan diseño, protección real y compatibilidad total con MagSafe y el nuevo control de cámara.
Pitaka Edge y Nomad Sport: minimalismo y tacto premium

Si te va lo ultradelgado, la Pitaka Edge es una auténtica gozada. Construida en fibra de aramida, apenas pesa 20 gramos y tiene un grosor de 1 mm, costando unos 59 $ en Amazon. Es perfecta para notar el diseño original sin renunciar a la seguridad gracias a sus bordes elevados.
Para el día a día sin estridencias, la Nomad Sport Case ofrece un equilibrio sobresaliente. Su acabado suave al tacto y los botones metálicos encajan genial con los nuevos tonos por 55 $. Cuenta con forro de microfibra interior y un agarre estupendo.
Tecnología y aventura con Xtremm y Rokform

¿Buscas algo totalmente distinto? La Xtremm Inno E-Ink Case monta una pantalla trasera de tinta electrónica a color que funciona mediante NFC. Puedes cambiar la imagen trasera cuantas veces quieras sin gastar batería del móvil por 75 $.
Si lo tuyo es la aventura y necesitas anclar el teléfono a la bici, la Rokform Crystal Case aporta una resistencia militar y un sistema de bloqueo por giro patentado. Sale por 69 $ y deja ver perfectamente el color real de tu terminal.
Opciones funcionales, piel clásica y ahorro
La BodyGuardz Weave destaca por integrar una peana y unos canales de audio frontales que redirigen el sonido hacia ti, costando 59 $. Por su parte, los nostálgicos del cuero encontrarán en la Andar Aspen una alternativa de auténtica piel que mejora con el tiempo por 70 $.
Si andas con el presupuesto más ajustado tras la compra del teléfono, la Spigen Nano Pop ofrece un diseño bicolor divertido y buen agarre por solo 21 $. Al final, elegir funda es como comprar ropa: cuestión de puro gusto personal.