El reciente lanzamiento del chip M6 nos ha dejado las primeras pistas reales de lo que veremos dentro del iPhone 18 Pro con el inminente chip A20. Históricamente, la compañía de Cupertino estrena sus nodos de fabricación avanzados en la familia A antes de saltar a los ordenadores, pero esta vez el orden se ha invertido.
Los informes técnicos sitúan al A20 Pro hasta un 18% más rápido y un 30% más eficiente que su predecesor, el A19 Pro. No estamos ante una revolución desmedida, pero sí ante una evolución muy sólida que promete exprimir al máximo la gama alta de smartphones.
El salto al proceso de 2nm y los límites de la IA
El secreto detrás de esta ganancia de rendimiento está en el paso al proceso de 2nm (N2) de TSMC, que aporta una mayor densidad de transistores en menos espacio. La duda razonable surge al mirar el Neural Engine. Mientras que el M6 introduce un doble motor neuronal de 16 núcleos, es probable que las limitaciones térmicas y de espacio en placa dejen esta mejora en exclusiva para el A20 Pro.
- Las mejoras en la GPU se centran en la geometría y el trazado de rayos.
- El ancho de banda se quedará en torno a los 85GB/s al usar memoria LPDDR5X más rápida.
La mala noticia para los creadores de contenido es la ausencia de codificación AV1. El motor multimedia mantiene la compatibilidad con decodificación, pero se olvida de la codificación por hardware, repitiendo la jugada que ya vimos en la generación anterior.
¿Qué esperar del rendimiento gráfico?
Las mejoras gráficas del M6 suelen trasladarse casi al mismo tiempo a la arquitectura móvil. Esto se traduce en tasas de geometría aumentadas en un 50%, sombreadores renovados y un uso más eficiente del Dynamic Caching. Si juegas habitualmente con el móvil, notarás una fluidez encomiable en títulos exigentes.
En definitiva, Apple pule su silicio con cabeza, apostando por la integración mediante empaquetado WMCM para acortar distancias entre componentes y acelerar los modelos de inteligencia artificial en local.