Llega septiembre y con él la tradicional cita del fotógrafo Austin Mann analizando a fondo las novedades fotográficas del buque insignia de Apple. En esta ocasión, el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max centran los focos en su cámara principal y en los retoques introducidos en la app nativa.
Una de las grandes sorpresas de esta generación es la inclusión de una apertura variable que promete dar mucho juego en diferentes escenarios. ¿Merece la pena complicarse la vida ajustándola a mano? Menos mal que Apple ha afinado el modo automático.
Apertura variable y enfoque manual al poder

Según las pruebas de campo realizadas por Mann, lo más sensato es dejar la apertura en automático porque acierta casi siempre. El sistema sabe perfectamente cuándo abrir el diafragma hasta f/1.48 en una cena con poca luz o cerrar f-stops si estamos al aire libre. La verdad es que resulta comodísimo para no perder ni un solo disparo.

Pero la verdadera alegría para los puristas viene por otro lado. Por fin tenemos enfoque manual independiente.
- Separa por completo la exposición y el enfoque con un simple toque.
- Cuenta con focus peaking para clavar la nitidez.
- Permite jugar con los Estilos Fotográficos 3 para buscar ese aire cinematográfico tan ansiado.
Para clavar el codiciado