Durante años, muchos arrinconamos a Siri para limitarlo estrictamente a poner temporizadores o un recordativo rápido por la mañana. Con iOS 27, la historia da un giro total que engancha desde el primer día de uso en el iPhone.
Tras varios retrasos y promesas incumplidas desde el despliegue inicial de Apple Intelligence, la compañía por fin lanza una versión vitaminada del asistente. Esta vez, apoyándose en los modelos de Google Gemini, la evolución se nota desde el minuto uno. Ya no sufrimos aquella integración coja con ChatGPT.
Un asistente que entiende el contexto real

La gran ventaja radica en cómo el sistema comprende lo que tenemos delante en el panel. Durante las pruebas con la beta pública, preguntar por alineaciones deportivas o buscar información sobre una cafetería en Reddit mientras se le pide volcar los datos a una nota funciona de manera fluida.
La integración con la app de Cámara también abre posibilidades curiosas en el día a día. Apuntar con el visor en un restaurante y pedir sugerencias de la carta o identificar bebidas ya no suena a ciencia ficción. Eso sí, la precisión depende de afinar un poco el contexto local.
Otras novedades clave en el día a día

- Nuevo portapapeles avanzado: permite pegar enlaces, fotos y textos con accesos directos desde el teclado de forma muy eficaz.
- Automatizaciones por lenguaje natural: crear atajos en los ajustes pidiéndolo de viva voz simplifica tareas repetitivas.
- Ajustes de transparencia: adiós a los quebraderos de cabeza con el diseño gracias a la personalización granular.
Esta actualización llega a modelos desde el iPhone 11 o el iPhone SE de segunda generación en adelante. Veremos cómo responde la integración con aplicaciones de terceros cuando los desarrolladores actualicen sus herramientas en España.