La crisis de componentes vuelve a golpear el bolsillo del consumidor. Los de Mountain View han confirmado lo que era un secreto a voces: la próxima familia Pixel 11 sufrirá un encarecimiento inevitable. La culpa la tiene una tormenta perfecta en la cadena de suministro que ya nadie puede ignorar.
Shakil Barkat, vicepresidente de dispositivos y servicios en Google, ha dado la cara ante esta situación. Según datos de Morgan Stanley citados por el directivo, el precio de 1 GB de RAM se ha disparado desde los 2,80 dólares de 2025 hasta los 12 dólares actuales. Una brutal subida de seis veces su valor que ha dejado temblando a la industria.
Hasta ahora, la compañía había aguantado el tipo absorbiendo los costes para proteger al comprador. Pero la pela es la pela y la economía actual del sector ha cambiado por completo. Los teléfonos móviles que están por llegar no se van a librar de este reajuste.
Ajustes en la familia Pixel y alternativas para el ahorro

La gran pregunta es cuánto nos va a costar la broma en España. Aunque no hay cifras oficiales para nuestro mercado, se habla de un incremento generalizado que afectará a toda la gama. Para compensar este trago amargo, las filtraciones apuntan a que los nuevos terminales doblarán su almacenamiento base hasta los 256 GB.
Aun con la subida a la vuelta de la esquina, desde Google insisten en que mantendrán las promociones y facilidades de pago habituales. Toca estar atentos a las ofertas de lanzamiento si no queremos que la factura duela demasiado.
Android más eficiente con menos memoria

Ante este panorama tan poco halagüeño, la ingeniería de software se ha puesto las pilas. Google asegura que está centrando sus esfuerzos en optimizar Android para que consuma menos recursos.
La idea es exprimir al máximo cada giga para que los teléfonos puedan funcionar con menos memoria sin perder velocidad. Menos mal que al menos por ese lado intentan compensar la jugada.