Si pensabas que el baile de cifras en la tienda de Apple iba a frenarse pronto, tengo malas noticias para ti. El gigante de los chips, TSMC, ha confirmado sus planes para incrementar las tarifas de fabricación a partir del año que viene. No es un ajuste menor, hablamos de subidas de hasta el 10% en servicios avanzados y maduros para 2027.
Un golpe directo al precio final
La justificación de TSMC es el encarecimiento de los materiales y la construcción de sus nuevas plantas en el extranjero. Esto nos afecta de lleno. Apple ya nos ha dado un buen susto recientemente, con subidas que en algunos casos superan el 50% en componentes como la memoria o el almacenamiento. Muchos usuarios ya han empezado a estirar la vida útil de sus equipos para evitar pasar por caja.
La situación podría complicarse todavía más si Apple calcula mal la demanda. TSMC planea añadir una prima de hasta el 15% si los pedidos superan las previsiones iniciales. Es decir, si el próximo iPhone es un éxito inesperado, el coste de producción se dispara y, como es habitual, ese sobrecoste terminará repercutiendo en el precio final que pagamos en euros.
¿Es el fin de los precios contenidos?
La realidad es que nadie cree ya que estos incrementos sean temporales. La confianza de los consumidores está bajo mínimos y la estrategia de "trabajar incansablemente" para solucionar los costes suena a brindis al sol. A estas alturas, parece que la única solución real para el usuario español es renovar el móvil cada tres o cuatro años en lugar de cada dos. La era de los precios competitivos parece estar quedando atrás, y esta nueva vuelta de tuerca de TSMC no hace más que confirmar que la tecnología, por desgracia, va a seguir subiendo de precio.