Apple ha decidido que este verano sea especialmente duro para nuestro bolsillo. Tras el varapalo que supuso la subida de precios en el hardware el pasado 25 de junio, la compañía de Cupertino ha extendido su política de incrementos a los servicios digitales. Ya no solo pagamos más por renovar el equipo, sino que mantener nuestra suscripción mensual empieza a ser un lujo.
El goteo de subidas comenzó con dispositivos clave. El MacBook Neo subió 100 $ hasta los 699 $, mientras que el MacBook Air de 13 pulgadas se encareció 200 $, situándose en 1.299 $. Apple justifica estos movimientos señalando el encarecimiento de los componentes de memoria y almacenamiento, culpando a la alta demanda de los centros de datos de IA.
Servicios que también se encarecen
Si pensabas que el software se salvaría de la quema, te equivocas. Apple ha ajustado al alza las tarifas de Apple Music y gran parte de los planes de Apple One. Ahora, el plan individual de música cuesta 11,99 $ al mes, mientras que la modalidad familiar alcanza los 19,99 $. La empresa justifica este movimiento citando el aumento en los costes de licencias.
Los planes Apple One Family y Premier también han sufrido un incremento de 2 $ adicionales. Curiosamente, el plan individual de este paquete se mantiene intacto, lo que sugiere que Apple quiere empujarnos a revisar nuestras suscripciones actuales. Además, el servicio AppleCare+ ha subido 0,50 $ al mes para todos los modelos de Mac e iPad.
Es una jugada arriesgada. Mientras que los suscriptores actuales de AppleCare+ mantienen sus tarifas, los nuevos usuarios ya notan el impacto. Estamos ante una estrategia donde cada rincón del catálogo se vuelve más caro. Habrá que ver si el usuario español, ya castigado por la inflación, decide mantener todos sus servicios o empieza a cortar por lo sano.