Es muy habitual caer en el error de poner el aire acondicionado a 20 ºC al llegar a casa. Pensamos que así enfriará más rápido, pero solo estamos tirando el dinero. La realidad es que por cada grado que bajamos de los 24 ºC recomendados, el consumo eléctrico de nuestro aparato aumenta un 8%.
El coste real de la manía del frío

Fabricantes como Daikin y organismos como el IDAE coinciden: los 24 ºC son el punto dulce. Según estimaciones de la OCU, usar el aire a 21,6 ºC en lugar de a 24 ºC durante tres meses puede suponer un sobrecoste de más de 20 € en tu factura. Y eso siendo optimistas, porque si eres de los que baja de los 20 ºC, el incremento en el recibo puede rozar el 35%.
Además del gasto, está el tema de la salud. La OMS advierte que las diferencias térmicas excesivas entre el interior y el exterior, que no deberían superar los 12 ºC, pasan factura a nuestro sistema respiratorio. No es necesario vivir en un iglú para estar cómodo.
Consejos para dormir y ahorrar
Por la noche, el cuerpo baja su temperatura de forma natural. Programar el equipo entre 25 ºC y 27 ºC es suficiente para descansar sin pasar calor. Evitarás que el motor trabaje de forma innecesaria durante horas y te despertarás sin ese dolor de garganta tan típico del verano. Al final, el sentido común es el mejor aliado contra los precios de la luz.